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La importancia de una infraestructura sostenible en el desarrollo de la educación fiscal rural en el Ecuador.

  • Foto del escritor: Leslie Cardenas
    Leslie Cardenas
  • 30 ene 2025
  • 6 Min. de lectura

Actualizado: 3 abr 2025




Artículo. Revista Para El Aula USFQ.


Designing for a better world starts at school.

Diseñar un mundo mejor empieza en la escuela.

(Bosch, Rosan. 2018.)


Al hablar sobre medio ambiente y sostenibilidad, hablamos de la importancia de vincular el desarrollo ambiental y el desarrollo socio-económico, lo cual permite que una comunidad o sociedad crezca de manera orgánica sin afectar a su entorno y permita a los individuos un desarrollo de bienestar. Esta perspectiva fue muy importante para consolidarla dentro de nuestro equipo, ya que, al trabajar con escuelas en comunidades rurales, hemos evidenciado un sin número de problemas en estos espacios.


El enfoque de desarrollo sostenible permite que futuras generaciones tengan mejores oportunidades y a la vez permite que la brecha desigual en la ruralidad se reduzca generando proyectos con un sentido propio de cada lugar.


En la búsqueda de mejorar la calidad de la educación, se ha vuelto esencial repensar y rediseñar los espacios en los que ocurre el aprendizaje. La importancia del diseño arquitectónico sostenible en la creación de entornos educativos, promueven una enseñanza efectiva y respetuosa por y para el medio ambiente. El diseño de espacios educativos sostenibles no se limita a la incorporación de tecnologías verdes, sino que también considera el eje económico y social, aparte del ambiental.


Al contar con infraestructuras sostenibles en las escuelas podemos resignificar el uso de las mismas, para esto, la arquitectura debe ser un facilitador del aprendizaje. A través del habitar, proporcionamos espacios respetuosos, ergonómicos y flexibles que fomentan el involucramiento, la autonomía, la colaboración, la creatividad, y el bienestar de los y las estudiantes y sus docentes,  y así mismo, su relación con el entorno.


Sin embargo, nos hemos encontrado con problemas en las escuelas como deterioro de las estructuras, un equivocado emplazamiento de los bloques de aulas respecto del estudio de la luz natural, aulas con una mala climatización (temperaturas muy calientes o frías), baterías sanitarias insuficientes y contaminantes, y espacios de esparcimiento poco habitables. Esto no sólo es debido al poco mantenimiento de la infraestructura, si no también al uso inadecuado de los espacios y sus elementos, tanto del medio construido, como del natural.


Los beneficios de una infraestructura sostenible en las escuelas representan, el propio cambio, una regeneración. Al diseñar espacios en conjunto con las comunidades, entendiendo la importancia de buenos sistemas de climatización, del uso de materiales que se mimetizan con el entorno, generamos en los usuarios sensaciones de bienestar.

Los espacios educativos sostenibles, requieren un enfoque holístico que combine la teoría pedagógica con la planificación arquitectónica y el respeto por el medio ambiente. Esto creará un entorno de aprendizaje enriquecedor que apoyará, física y funcionalmente, el desarrollo integral de los y las estudiantes.


Al sensibilizar sobre la importancia de las construcciones sostenibles y el uso de materiales nobles con un adecuado tratamiento, estudio estructural, y diseño arquitectónico, la percepción sobre este tipo de arquitectura ha ido cambiando en las comunidades.


En los entornos y espacios de aprendizaje proponemos técnicas de construcción mixtas, que nos ayudan a socializar con las comunidades un punto medio, debido a que en su ideal de progreso, los materiales nobles tienden a ser rechazados, pues creen que son materiales de mala calidad, o de poco valor. Así entonces, introducimos materiales sostenibles pero también nos arraigamos a la construcción tradicional que está en su concepto de desarrollo.


Hemos implementado construcciones de caña con paredes de bloque, como el caso de algunas escuelas de la Costa. Por otro lado, en las escuelas de la Sierra, hemos construído con bloques ecológicos, madera y metal. Así mismo, hemos conseguido alianzas con empresas de las zonas, gracias a esto, en la región del Oriente tuvimos la oportunidad de construir con tubería de producción OCTG, que en las petroleras ya habían cumplido su vida útil en la transportación de OCP, pero aún tenían las capacidades físicas necesarias para su uso en la construcción.


En los exteriores; los jardines, patios, espacios de huertas e invernaderos, son espacios comunes, donde estudiantes, docentes y familias pueden experimentar y aprender a través de la interacción con la naturaleza. Estos entornos proporcionan oportunidades únicas para el desarrollo físico, cognitivo y emocional, permitiéndoles conectar con el mundo que les rodea y desarrollar un amor y respeto por la naturaleza.


En el interior de las aulas es donde más tiempo pasan estudiantes y docentes. Es donde se da vida a la transformación educativa. El uso de tonos suaves y pocos acentos de colores,  con gamas que responden al contexto de cada escuela. Las tramas y texturas armónicas, con ritmo y movimiento, fomentan curiosidad, estimulan los sentidos, despiertan sensaciones. Las aulas se organizan de manera que los y las niñas puedan moverse independientemente y elegir las actividades que les interesen en función de su nivel de desarrollo. El mobiliario se adapta a las necesidades cambiantes de la enseñanza y el aprendizaje, así también, a las edades y ergonomía de los y las estudiantes, facilitando la autonomía y la exploración.


La implementación de este enfoque en las escuelas públicas de la ruralidad, brinda la oportunidad de explorar sus intereses y aprender a su propio ritmo, permite un libre desplazamiento de los usuarios y que el material didáctico pueda ser utilizado. Impulsando la confianza en sí mismos, reconociendo su voz, su análisis, su nivel crítico, y dando a conocer sus derechos y las capacidades que tienen la comunidad y la escuela.


Al concientizar del uso de materiales sostenibles y/o vernáculos en las escuelas, y al proyectar escuelas con estos materiales, creamos un estrecho vínculo con los distintos actores del establecimiento, ellos se vuelven parte fundamental, como un organismo vivo que se activa en la escuela.


Estudiantes, docentes y familias, participan activamente en la toma de decisiones y en la creación de un entorno de aprendizaje favorable. Todos y todas tienen la oportunidad de expresar sus opiniones, compartir ideas, o quizás, sus conocimientos constructivos locales, y en conjunto, colaborar en la mejora de la escuela. Así mismo, aprenden como cuidar y dar mantenimiento a las instituciones. Son conscientes que al igual que la educación necesita de renovación periódica; el aula, la infraestructura, también, que el lugar donde se encuentran merece ser de calidad. La comunidad también se beneficia porque evidencia el uso de este tipo de arquitectura en la escuela, se da cuenta que es funcional, adaptable, económico, viable y la quiere replicar en sus casas y la comunidad entera.

Es ahí, donde el conocimiento se imparte y se comparte.


Las escuelas, a menudo, tienen culturas institucionales arraigadas, y la resistencia al cambio se manifiesta entre todos los miembros de la comunidad escolar. La idea de cambiar la forma en que se han hecho las cosas  durante mucho tiempo, así mismo, el desconocimiento de prácticas sostenibles, pueden generar oposición.


Para superar estos desafíos, las escuelas pueden tomar medidas como la educación y capacitación del personal, la creación de equipos de sostenibilidad y la comunicación efectiva de los beneficios de la infraestructura sostenible. Además, el liderazgo escolar es muy importante en la gestión del cambio y en la promoción de una cultura de sostenibilidad en la institución.


Avanzar hacia un futuro sostenible es crucial en la educación de las generaciones futuras.

La conciencia ambiental en las escuelas desempeñan un papel fundamental, al enseñar sobre los desafíos ambientales actuales, con temas generales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Se les prepara para comprender la importancia de cuidar el planeta y las consecuencias de no hacerlo. Por otro lado, en términos de infraestructura, nuestro sentir se dirige hacia los espacios que acompañen esta dialéctica y sea coherente con los conceptos y materiales que minimizan el impacto negativo en el medio ambiente y maximizan la eficiencia sostenible a largo plazo.


Pero va más allá, la educación sostenible promueve valores como la responsabilidad, la empatía y el respeto por la naturaleza y las comunidades. Estos valores son esenciales para la construcción de ciudadanos comprometidos por un mundo más justo y equitativo.

Es esencial preparar a las generaciones futuras para afrontar los desafíos globales y contribuir a un futuro más sostenible. Al inculcar valores, habilidades y conocimientos relacionados con el medio social, económico y ambiental de las comunidades, al brindar un espacio que impulse y evidencie el concepto de sostenibilidad, las escuelas se vuelven el lugar más adecuado, para la formación de ciudadanos responsables y comprometidos con la construcción de un mundo mejor.


 
 
 

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